
Sacado de engadget en esp.
Piense lo que piense Taser de la seguridad de sus homónimas pistolas, la policía de Clinton (EEUU) no tiene especial deseo de ver nada parecido en manos de adolescentes aburridos. Sin ir más lejos, nos hemos enterado del caso de cierto chaval de 14 años; un jovenzuelo como cualquier otro, de esos que se ponen a buscar cosas oscuras en internet y terminan encontrándose con las instrucciones (¿estas?) para crear su propio aturdidor eléctrico a partir de una cámara de fotos de usar y tirar.
Por desgracia para el chiquillo y mayor disgusto de sus padres, un profesor le pilló antes de que pudiera utilizarlo contra alguno de sus compañeros de clase, que por cierto no se hubieran sentido particularmente felices de experimentar el hilarante cosquilleo producido por su descarga de 600 voltios. Ahora el protagonista de la historia se enfrenta a un cargo por posesión de armas, aunque desde aquí queremos romper una lanza a su favor; mejor eso que no jugar al Tetris con los trenes de tu ciudad.
Los jovenes necesitan experimentar, y descubir su potencial, como siempre los gobiernos solo buscan tener el poder en control de pocos.
Piense lo que piense Taser de la seguridad de sus homónimas pistolas, la policía de Clinton (EEUU) no tiene especial deseo de ver nada parecido en manos de adolescentes aburridos. Sin ir más lejos, nos hemos enterado del caso de cierto chaval de 14 años; un jovenzuelo como cualquier otro, de esos que se ponen a buscar cosas oscuras en internet y terminan encontrándose con las instrucciones (¿estas?) para crear su propio aturdidor eléctrico a partir de una cámara de fotos de usar y tirar.
Por desgracia para el chiquillo y mayor disgusto de sus padres, un profesor le pilló antes de que pudiera utilizarlo contra alguno de sus compañeros de clase, que por cierto no se hubieran sentido particularmente felices de experimentar el hilarante cosquilleo producido por su descarga de 600 voltios. Ahora el protagonista de la historia se enfrenta a un cargo por posesión de armas, aunque desde aquí queremos romper una lanza a su favor; mejor eso que no jugar al Tetris con los trenes de tu ciudad.
Los jovenes necesitan experimentar, y descubir su potencial, como siempre los gobiernos solo buscan tener el poder en control de pocos.
